
El inescapable advenimiento otoñal avisó el fin del verano en la Isla del Encanto. Las rutinas del modus vivendi y las torrenciales lluvias se hacen más frecuentes; ineficaces, sin embargo, contra el fuego hedonista del espíritu boricua. Evidencia clave: la segunda celebración en Puerto Rico del Electric Daisy Carnival el sábado, 28 de agosto.
El Estadio Sixto Escobar en El Escambrón se convirtió en la capital de la vida nocturna esa noche, con la creación de tres atmósferas diferentes en su proyección y distribución para con la audiencia. El Bass Pod, ubicado en el extremo lateral izquierdo, abría su tarima hacia un anfiteatro lleno a capacidad por old-school ravers y liquid dancers. El Cosmic Meadow, compuesto por una carpa rectangular que encaraba el DJ set-up con una aureola de luces inteligentes a su alrededor que otorgaba una cualidad de seudo mesías al artista, partía su tabernáculo por tres de sus lados en el centro derecho a la entrada principal.

Machinas y actos circenses se distribuían en el espacio abierto que conducía a la tarima central del
Kinetic Field ubicada al final del complejo. La algarabía y fluidez entre espacios abiertos y constricciones corporales proveyó el sentido de aventura necesario para otorgar el coeficiente
memorable, para quedar corto, como cualidad descriptiva del esperado evento.
El drum and bass, dubstep y actos en vivo tomaron control del Bass Pod, donde los boricuas ACME, Logo Beat, Chuky, Rec Deselvy y Trixx & PRDC calentaron los escalones de las gradas convertidas en dancefloor para abrir paso a la euforia en crescendo ante el line-up internacional compuesto por Nero, Ed Rush & Optical, y la aclamada presentación de Pendulum. Cosmic Meadow se convirtió en la casa del techno y el electro donde los talentos locales de Joaquín Bamaca, DJ Xtasys, Lady Liquid y Alkalina hicieron creyentes de los pocos desconocedores de su música entre los oleajes de fanáticos y groupies bajo el toldo. El altar musical politeísta prestó su podio a los testimonios [des]harmónicos de Manufactured Superstars, LA Riots, Wolfgang Gartner y JFK de la agrupación MSTRKRFT.
Desde Puerto Rico, Dano, Gulembo e Iván Robles amenizaron el Kinetic Field en una inmensa tarima rodeada de LEDs en donde proyecciones psicodélicas jugaban con su base musical. El field se abría sobre un suelo de tierra, fango y grama irregular del cual los presentes crearon su oasis. Los actos principales (Tritonal, LMFAO, Apl. de. Ap. y Will. I. Am. de los Black Eyed Peas, Moby y Steve Bug) fluyeron a través de diferentes géneros, sin robar el éxtasis de su público en momento alguno.
La audiencia se desenvolvió a través del carnaval vaudevilliano distribuído entre la arena donde el espacio abierto proveyó una cómoda atmósfera para los alglutinamientos repentinos. La desbocada energía de LMFAO contagió a su público y abrió paso a la teatricalidad de las interacciones de su integrante Redfoo con Apl. de. Ap. y Will. I. Am. en sus respectivos sets. La fotogenia de Apl. de. Ap. sólo fue igualada por DJ Xstasys en su meadow.
Durante la noche, las bandas torrenciales no mitigaron el espíritu danzante de los presentes en su euforia colectiva; ejemplo principal de esto fue la inagotable reacción a Pendulum bajo un corto diluvio. Sólo el despunte del alba sobre cuerpos semi-desnudos salpicados de fango marcó la culimación del Mardi Gras electrónico en tierra borinqueña. La celebración continuó en el after-party oficial en The Vatican, con Ben Castro, Gugui Zutuna, Nunok y Viva la Bunny de Rabbit in the Moon.
Fotografías exclusivas por:
Chiny Vázquez Rodríguez
Laura Serrano Torres
Agradecimientos a:
Michael Maya Román
Eduardo Iván Díaz