
La música estalla en la pista sutilmente iluminada de la discoteca Krash en Santurce. Es viernes, o mejor dicho madrugada del sábado, y mientras el reloj se acerca a las dos en el AM los presentes se van agrupando frente al escenario para disfrutar del espectáculo de Black Cat. La titilante emoción envuelve a la audiencia en espera de la presentación de uno de los performers seminales de la Isla del Encanto.
En el camerino, Marcos Garay se encuentra en medio de su largo proceso de transformación en el parapeto andrógeno que todos los viernes anima las noches de la discoteca. Acompañado de varios compañeros del transformismo boricua en un espacio limitado, por exagerar, Marcos se ubica frente a su espejo retocando las varias capas de maquillaje extravagante que utilizará en el espectáculo. Entre retoques y ajustes de vestuario, un poco ajorado por el poco tiempo que le queda para estar listo, Marcos Garay comienza a narrar su historia.

Garay comienza como actor y hace su debut en Flor de una noche de verano; producida por su profesor Dean Zayas; con la que, en compañía de talentos como Idalia Pérez Garay y José Félix Gómez, participó en festivales teatrales en España, Islas Canarias y Venezuela bajo la dirección de José Luis Ramos Escobar. Luego interpreta el personaje de un violador que entabla una fuerte amistad con su posible víctima en El olor del pop corn, basada en una historia real. La obra es llevada al escenario, donde es acompañado de las primeras actrices Jackeline Dupré, Luisa de los Ríos y Yamaris Latorre, entre otras.
Marcos complementa su carrera de actuación al tomar clases de baile. Se une a varias compañías de danza, entre ellas la de Ita Medina, Rafael Martínez de la Rosa, Edwin Ballester, Waldo González y Ballet de San Juan, entre otros. Su carrera de bailarín lo lleva a la televisión donde baila con estrellas como Iris Chacón, Lourdes Chacón, Yolandita Monge y Ednita Nazario. Comienza a preparar coreografías para transformistas, y es ahí donde Black Cat comienza a tomar vida.

El nombre Black Cat, proveniente en parte del nombre de la banda Black Box que en la década de los ochenta fue parte de un escándalo seudo Milli Vanilli cuando se descubre que su imagen provenía de un transexual al que no le pertenecía la voz que lo acompañaba, surge en un brainstorming con un compañero de drama. El nombre, en sí mismo andrógeno, cumplía con la función de alejar a la creación de Garay de cualquier encapsulado del género. También mezclaba la sensualidad felina con el orgullo étnico de Marcos, ya que era el único negro en presentar un espectáculo transformista en Puerto Rico en ese momento.
Luego de la época de Bachelors, Joshua Meléndez se va de Crash (entonces con C) y le pide a Stanley, en aquel momento dueño de la discoteca, que deje a Black Cat en el espectáculo. Al convertirse en Eros, Darren Bolan mantiene al personaje como parte de su line-up. Ahora, los viernes le pertenecen a Black Cat en el mismo local, bajo el nombre de Krash.
Marcos Garay continúa en su carrera artística sirviendo de maestro de baile, coreógrafo y actor en varias producciones boricuas. Su envidiable talento le ha permitido posicionarse entre los más solicitados en su género, convirtiéndolo en asesor y mentor de muchos bailarines y transformistas. Una posición incuestionable que determina que este gato negro tiene más de siete vidas.
Fotografías por Christopher Pagán